El caso se originó con la comercialización de la cosecha 2024-2025. Alrededor de 70 productores del norte de Sinaloa aseguran que entregaron su frijol a intermediarios, pero nunca recibieron la totalidad del pago; más de un año después, hay dos personas vinculadas a proceso y una orden de captura pendiente.
Los Mochis, Sinaloa, 04 septiembre 2026.- El expediente por el presunto fraude cometido contra productores de frijol de Ahome comenzó con una operación comercial aparentemente ordinaria: agricultores entregaron su cosecha a intermediarios para que fuera colocada con compradores y bodegueros.
El producto salió de los campos. Los compradores finales, de acuerdo con testimonios recabados posteriormente por los propios agricultores, habrían pagado por el grano.
Pero una parte importante del dinero nunca regresó a quienes lo sembraron.
Más de un año después, el caso continúa abierto en la Vicefiscalía General de Justicia de la Zona Norte, donde las autoridades reportan dos personas vinculadas a proceso, dos órdenes de aprehensión ya ejecutadas, un medio de impugnación pendiente de resolución y otro mandamiento judicial de captura que todavía busca cumplimentarse.
El origen: frijol del ciclo 2024-2025
El conflicto se remonta a la comercialización de la cosecha de frijol del ciclo otoño-invierno 2024-2025.
Las primeras denuncias públicas surgieron en agosto de 2025, cuando productores de Higuera de Zaragoza, Olas Altas, Bagojo Colectivo y otras comunidades de Ahome y el norte de Sinaloa acudieron a los juzgados de la Zona Norte para denunciar que habían entregado sus cosechas y no habían recibido el pago comprometido.
Los afectados calcularon desde entonces que alrededor de 70 productores enfrentaban pérdidas cercanas a los 70 millones de pesos.
El esquema descrito por los agricultores tuvo un elemento que resultó determinante para generar confianza.
Según sus testimonios, algunos productores entregaron inicialmente una primera parte de su cosecha y recibieron el pago sin contratiempos. Después realizaron nuevas entregas de frijol, pero esta vez comenzaron las demoras, las promesas incumplidas y finalmente la falta de pago.
Geovany Borbolla, productor de Bagojo Colectivo, relató entonces que después de recibir correctamente el dinero por una primera operación volvió a entregar producto. Esa segunda transacción ya no fue liquidada. Otros agricultores reportaron una experiencia similar.
El grano habría sido vendido, pero los agricultores no cobraron
La inconformidad aumentó cuando los productores comenzaron a buscar directamente a las empresas y bodegas donde terminó el frijol.
De acuerdo con las versiones de los afectados, los compradores finales les habrían mostrado comprobantes de que sí pagaron a los intermediarios por el producto recibido.
Los agricultores sostienen que ahí quedó expuesta la dimensión del problema: el frijol había sido comercializado, pero el recurso correspondiente no llegó a quienes produjeron la cosecha.
Solo productores de la zona de Higuera de Zaragoza reportaron en 2025 entre 260 y 300 toneladas entregadas bajo ese esquema.
El conflicto golpeó además a agricultores que habían financiado la siembra mediante créditos. Al quedarse sin el ingreso de la cosecha comenzaron a acumular deudas e intereses y, según testimonios recientes, algunos enfrentan dificultades para obtener financiamiento para nuevos ciclos agrícolas.
Cuatro personas fueron señaladas por los afectados
Durante las primeras protestas de agosto de 2025, productores y medios locales identificaron públicamente a cuatro personas como presuntamente relacionadas con las operaciones: Jaime Valencia Bojórquez, María Elena Urías, Germán Estrada y un familiar de éste identificado como Simón.
En ese momento, Jaime Valencia y María Elena habían sido detenidos, mientras que Germán y Simón eran señalados como prófugos. Esos señalamientos corresponden a las denuncias de los afectados y al desarrollo inicial del proceso; la responsabilidad penal corresponde determinarla exclusivamente a los tribunales.
Una de las versiones de los productores sostiene que Jaime acudía directamente a los predios para negociar la adquisición del frijol y que Germán participaba posteriormente en la comercialización con bodegueros y compradores.
Dos detenidos quedaron en libertad durante el proceso
El caso entró a los tribunales en agosto de 2025.
El 18 de ese mes, durante una segunda audiencia, las dos personas que se encontraban detenidas fueron dejadas en libertad por determinación judicial, lo que provocó inconformidad entre los agricultores. El procedimiento, sin embargo, continuó.
Durante los meses siguientes comenzaron recursos, audiencias y acciones judiciales que prolongaron el expediente.
Para agosto de 2026, los productores seguían reclamando que no habían recuperado el dinero y denunciaban que el procedimiento permanecía entrampado entre amparos, audiencias y órdenes de aprehensión pendientes.
Tractores frente a la Vicefiscalía
La falta de una solución llevó nuevamente a los productores a las calles.
El 31 de agosto de 2026, agricultores llegaron con tractores y vehículos de trabajo a la Vicefiscalía Regional Zona Norte, en el Centro de Los Mochis, y bloquearon la avenida Ignacio Zaragoza para exigir información y resultados.

Su reclamo seguía siendo esencialmente el mismo que un año antes: recuperar el dinero de la cosecha entregada y que se determine la responsabilidad penal de quienes participaron en las operaciones.
Tras la protesta fueron recibidos por el vicefiscal Jesús Arnoldo Serrano Castelo, quien se comprometió a revisar y dar seguimiento al expediente. Los productores señalaron además que existe una nueva audiencia prevista para el 14 de septiembre.
Fiscalía: dos vinculados y otra orden de captura
La respuesta más reciente de la Vicefiscalía permite conocer con mayor precisión dónde se encuentra actualmente el proceso.
Serrano Castelo informó que dos personas están vinculadas a proceso y que existen dos órdenes de aprehensión que ya fueron ejecutadas.
También confirmó que se encuentra pendiente de resolución un medio de impugnación y que la Fiscalía trabaja para ejecutar otro mandamiento judicial de captura. La autoridad evitó proporcionar mayores datos sobre esa orden mientras no sea cumplimentada.
La vinculación a proceso no implica una declaración de culpabilidad; significa que un juez determinó que existen elementos suficientes para que el procedimiento penal continúe.
Más de un año después, el dinero sigue siendo el punto central
Para los productores, sin embargo, el avance judicial todavía no resuelve el problema que dio origen al expediente.
El frijol fue cosechado, entregado y comercializado, pero los agricultores sostienen que alrededor de 70 millones de pesos continúan sin regresar a quienes produjeron el grano.
Por ello, además de las detenciones y las resoluciones judiciales, los afectados mantienen como exigencia central la reparación del daño.
La Fiscalía sostiene que el caso avanza. Los agricultores, mientras tanto, siguen esperando que ese avance procesal termine convertido en algo concreto: recuperar el dinero de una cosecha que salió de sus parcelas desde 2025 y que, según denuncian, nunca terminaron de cobrar.


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